"En Egipto se llamaba a las bibliotecas el tesoro de los remedios del alma. En efecto, curábase en ellas de la ignorancia, la más peligrosa de las enfermedades y el origen de todas las demás."

martes, 13 de diciembre de 2011

30/06/10

Él sale de casa a las 08:05. Lo hace todas las mañanas de lunes a viernes y no lo hace por nada en particular, simplemente es la única posibilidad que tiene de subirse al metro que pasa sobre las 08:08 y hacer el esfuerzo de mantenerse despierto en medio de todo tipo de olores que llenan el vagón de buena mañana,comerse el donut y beberse el zumo de piña ("pack" que deja preparado encima del mármol de la cocina cada noche para evitar prisas y acordarse de que sin un poco de azúcar puede tener problemas de sueño sobre las 10 de la mañana).
Tener la parada de metro a unos 100 metros de su actual piso no parece haber cambiado su vida en el más mínimo detalle, ya que sigue saliendo tarde de casa, sigue calculando la frecuencia de los trenes para llegar apurando el último minuto y sigue sin organizar su vida, lo qual le impide desayunar tranquilamente, leerse un periódico con tranquilidad en un bar mientras degusta un café o escuchar la radio mientras camina hacia sus destinos ya que inevitablemente los auriculares se quedaron en la caja en la que se los dieron.
Es realmente curioso lo mucho que nos molesta no tener algo y lo mucho que lo menospreciamos una vez esta en nuestro poder. ¿Para que usamos esa segunda batería de móbil que nos regalan? ¿Para qué queremos conseguir puntos en supermercados y gasolineras si después no usaremos la "alfombrilla de baño" jamás?
Él representa a los que quieren, tienen y no usan. Y sí, todo esto lleva a cojer el metro a las 08:08, en vez de a las 08:00.



Ella sale de su casa sobre las 07:20. Desde hace cosa de 1 año, su madre es la encargada de llevar a su hermano pequeño al colegio, asi que se libra de las prisas, el estrés y los lloriqueos, quejas, burlas y tonterias que ese viaje conlleva.
Ahora siempre va bien de tiempo, asi que se permite el lujo de desayunar en un pequeño bar de debajo de su casa, el qual ha cambiado de dueños unas 3 veces en el último año pero que sigue haciendo el mejor café del barrio, sigue teniendo ese olor a madera y sigue comprando los croissants en ese horno tan conocido. En él hacen esos croissants que están calientes pero tampoco queman, que crujen pero tampoco se rompen y que saben a mantequilla pero tampoco estan dulces. Simplemente, es un desayuno de lujo por 2,70€.
Después de tomárselo con calma se da un poco de prisa, ya que su tren sale en 5 minutos y está harta de esa sensación de bienestar interior que la reconforta pero la hace llegar tarde cada dia. La verdad es que vive un poco en su mundo, sin prisas pero sin pausas y con la sensación de que todo pasa demasiado rápido a su alrededor. Ella quiere ponerle un tempo a todas sus acciones y no verse movida por esa marea humana que inunda los transportes de una ciudad como Barcelona de Lunes a Viernes. Quiere tomarse el café a su manera, bajar al andén a la hora que ella elija y, a poder ser, sentarse y leer algún diario gratuito.
Es una chica que mide mucho sus actos, pero sobretodo cada una de sus palabras. Tiene miedo del que dirán, asi que intenta evitarlo constantemente con una imagen impecable, recursos perspicaces en sus diálogos y, su forma favorita de expresarse, el silencio ante situaciones que no controla completamente y que la harían quedar en evidencia o en el peor de los casos sin saber que decir.
Ama el silencio, pero solo ama el silencio que es capaz de crear, odia el que le imponen las conversaciones en las que ella no es la protagonista.



El metro de las 08:08 llega a Plaza Cataluña a las 08:12, y él utiliza un largo pasillo para salir a la calle y dirigirse a su trabajo.

Ella llega a Plaza Cataluña a las 08:12, y utiliza un largo pasillo que le conduce a un andén desde el que podrá coger el metro. Hoy espera llegar antes de que la chica que reparte los periódicos gratuitos los reparta todos, ya que en el tren no han repartido.


Él pasa cada dia por ese intercanviador a esa hora porque le és inevitable llegar tarde, pasar por allí corriendo y cruzarse con esa chica y mirarla fugazmente a los ojos durante 0,03 segundos ; Ella simplemente se deja llevar y su parsimonia la lleva curiosamente, a pasar a las 08:14 cada dia por ese lugar, quien sabe si esos lentos sorbos de café están calculados o su única misión es conseguir un diario gratuito.

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